La noche del domingo me desperté sin poder respirar. La nariz completamente tapada, un dolor de cabeza insoportable y la farmacia cerrada hasta la mañana. En ese momento de desesperación, recordé los viejos trucos de mi madre, esos que usábamos cuando éramos niños y no teníamos una farmacia a la vuelta de cada esquina. Me contó seis métodos que la habían ayudado a superar congestiones en cuestión de minutos.

El agua salina: el truco más antiguo

Mi madre comenzó con algo muy simple: "Hazte una solución de agua salina y lávate la nariz". La preparación es sencilla: una cucharadita de sal (marina o común) en medio litro de agua tibia y hervida. Revuelve bien hasta que se disuelva. Luego, con una jeringa sin aguja, aspira la solución por una fosa nasal para que salga por la otra o por la boca. Suena poco atractivo, pero funciona de inmediato.

"La sal extrae la mucosidad y reduce la inflamación", explicó mi madre. "Mi abuela lo hacía toda la vida".

Masaje para los senos paranasales: cuando no quieres echarte nada

Si el agua salina te parece demasiado invasivo, puedes empezar con un masaje. Mi madre me enseñó: "Pon los dedos índices debajo de los ojos, cerca de la raíz de la nariz, y presiona suavemente con movimientos circulares".

Veinte o treinta segundos en cada punto. Luego, pasa a la zona de las mejillas, donde también hay senos paranasales. Este masaje ayuda a movilizar las mucosidades y facilita su drenaje. No es tan rápido como el lavado, pero también funciona y puedes hacerlo en cualquier lugar, incluso en el trabajo.

Vapor caliente: el método de la abuela

"Cuando eras pequeña, siempre hervía agua y te decía que respiraras sobre la olla", recordó mi madre. El método es simple: hierve agua, colócala en la mesa, inclínate sobre ella, cúbrete con una toalla e inhala el vapor durante unos minutos.

Los vapores diluyen la mucosidad, abren las vías respiratorias y calman las mucosas irritadas. Si tienes a mano, puedes añadir unas gotas de aceite esencial de pino o eucalipto. Una ducha caliente larga también funciona: el vapor hace su trabajo. Solo es importante secarse rápidamente después y abrigarse bien para no enfriarse.

Aguas salinas, masajes y vapor: 6 remedios caseros para descongestionar la nariz en minutos - image 1

Respiración profunda: cuando no tienes nada a mano

A veces, ni el agua ni la olla están disponibles. En esos casos, mi madre recomienda un ejercicio de respiración. "Inhala lo más profundo que puedas por la nariz, aunque sea difícil. Imagina que el aire llega hasta tu abdomen. Luego, exhala lentamente por la boca".

Repite el ejercicio cinco o diez veces. Cada inhalación abre un poco más las vías respiratorias. "Y una cosa más", añadió mi madre. "Tranquilízate. El estrés empeora la congestión".

Alimentos picantes: cuando no le temes a nada

Si tienes un estómago fuerte, el picante puede ser tu aliado. El ajo, el jengibre, los chiles picantes... todos ellos estimulan la secreción y el drenaje de mucosidades. El cuerpo reacciona al picante y comienza a "limpiar" la nariz. El té con jengibre y miel es una versión más suave; una sopa con ajo, más potente.

Eso sí, ten cuidado si tienes problemas estomacales, el picante puede irritarlos.

Descanso y líquidos: la solución a largo plazo

El último consejo de mi madre fue el más simple: "Bebe mucho y duerme". Cuando el cuerpo está luchando contra una infección, necesita descanso y líquidos. Agua, infusiones, bebidas calientes... todo ayuda a diluir la mucosidad y a mantener el sistema inmunológico. "No hay una cura mágica", dijo mi madre. "Pero si le das a tu cuerpo lo que necesita, él mismo se las arregla".

Lo que hago ahora

Ahora, siempre tengo sal en casa y sé cómo hacer la solución. Cuando siento los primeros síntomas, no corro a la farmacia, sino que me hago un lavado nasal. Mi madre dice: "Los medicamentos son buenos, pero el cuerpo sabe cómo curarse. A veces, solo necesita una pequeña ayuda". Y tiene razón. Esos métodos de aquel domingo por la noche funcionan tan bien como las gotas de la farmacia. Y cuestan, prácticamente, nada.

¿Te ha pasado alguna vez y recurrido a remedios caseros? ¡Cuéntanos en los comentarios!