¿Se te antoja algo dulce por la noche pero no tienes ganas de hornear un pastel ni salir a la tienda? Una situación familiar, ¿verdad? Durante mucho tiempo, pensé que un postre rápido significaba yogur con bayas o un dulce olvidado en la despensa. Hasta que un día encontré una receta que lo cambió todo.

Dos plátanos, un vaso de leche y un par de ingredientes más que seguro tienes en casa. Sin azúcar, sin horno, sin técnicas complicadas. Solo una olla, una cuchara y unos minutos de tu tiempo.

¿Por qué funciona este método?

El secreto está en las yemas de huevo y el control de la temperatura. Cuando las yemas se calientan gradualmente en la leche caliente, espesan la mezcla de forma natural hasta obtener una consistencia cremosa y sedosa. Al añadir una cucharada de maicena, el resultado es aún más estable: obtienes una crema de verdad que puedes comer a cucharadas.

¿Y el dulzor? Lo aportan los propios plátanos. Cuanto más maduros estén, más dulce será el postre. Por eso esos plátanos con manchas marrones que ya querías tirar se convierten en un verdadero tesoro aquí.

Ingredientes

  • 2 plátanos maduros
  • 250 ml de leche
  • 2 yemas de huevo
  • 10 g de maicena

Instrucciones de preparación

Empieza pelando los plátanos y tritúralos con un tenedor en un bol. La masa debe quedar casi homogénea, pero algunos trocitos pequeños añadirán textura.

Vierte la leche en una olla pequeña y caliéntala a fuego medio hasta que empiece a humear y aparezcan pequeñas burbujas en los bordes. No dejes que hierva.

En otro bol, bate las yemas de huevo con la maicena hasta que la mezcla esté completamente lisa y de un color amarillo pálido.

Dos plátanos y un vaso de leche: mi receta italiana casera sin azúcar para comer a cucharadas en 5 minutos - image 1

Lentamente, en un hilo fino, vierte aproximadamente un tercio de la leche caliente en la mezcla de las yemas, removiendo constantemente. Esto elevará la temperatura de las yemas y evitará que se cuajen.

Vuelve a verter todo en la olla con la leche restante. Cocina a fuego bajo, removiendo constantemente con una cuchara de madera, hasta que la mezcla espese y cubra el dorso de la cuchara. La prueba es sencilla: pasa el dedo por la cuchara, si la línea se queda marcada, la crema está lista.

Retira del fuego e inmediatamente incorpora los plátanos triturados hasta que la masa quede homogénea.

Deja enfriar a temperatura ambiente durante 10 minutos, luego transfiere a un bol o copas de postre individuales. Refrigera durante 30-60 minutos.

Sirve fría, directamente de la nevera. ¡La dulzura natural de los plátanos maduros es el toque maestro!

Para que todo salga bien a la primera

Lo más importante es remover constantemente y controlar la temperatura. Un fuego demasiado alto provocará lo que más tememos: grumos de huevo cuajado. Uno demasiado bajo hará que la crema quede líquida. El punto medio es fuego bajo-medio y paciencia.

Si aun así aparecen grumos, no te preocupes. Cuela la crema por un colador fino y el resultado será perfecto. **Este postre se disfruta mejor dentro de las 24 horas posteriores a su preparación.** Guárdalo en la nevera tapado para que no absorba olores de otros alimentos.

¿Qué te parece probar esta receta sencilla para sorprenderte a ti mismo después de un largo día? ¡Cuéntanos en los comentarios!