Cada primavera, la misma historia: petunias, caléndulas, ¡quizás incluso begonias! Las plantamos, las regamos, las fertilizamos, y a mediados del verano las plantas ya parecen cansadas y agotadas. En septiembre, el parterre se asemeja a un campo de batalla, y en octubre, solo queda arrancar todo y esperar la siguiente temporada. ¿Estás cansado de esta rutina?
Muchos jardineros han aceptado esto como una inevitabilidad. Las plantas anuales son así: bonitas por unos meses y luego se acaban. Pero, ¿realmente no hay alternativa? Resulta que sí hay una planta que florece de mayo a octubre, requiere un mínimo de cuidados y luce espectacular durante toda la temporada.
El arbusto que los jardineros están redescubriendo
Hablamos de la Calceolaria rugosa, también conocida como calceolaria rugosa o zapato de dama. Esta planta no es una novedad; la cultivaban incluso nuestros abuelos. Sin embargo, en los últimos años está experimentando un verdadero renacimiento entre los jardineros, cansados de las caprichosas petunias.
La Calceolaria rugosa se caracteriza por una forma compacta y fuertemente ramificada, y abundantes flores amarillas agrupadas en densos racimos. La planta forma una roseta robusta y se expande uniformemente, llenando el espacio del parterre sin huecos vacíos.
Sin embargo, su principal ventaja es la duración de su floración. Una planta bien cuidada florece desde finales de mayo hasta octubre, cuando las petunias y caléndulas ya hace tiempo que se han rendido.
¿Por qué es superior a las plantas anuales tradicionales?
Las petunias requieren atención constante: la eliminación regular de flores marchitas, riego frecuente y protección contra la lluvia. Las caléndulas solo lucen bien los primeros dos meses, y luego empiezan a ralear y a verse mal.
La Calceolaria rugosa no presenta estos problemas. La planta forma naturalmente una forma compacta, se ramifica vigorosamente y produce continuamente nuevas flores. Su cuidado es mínimo: riego moderado, fertilización mensual y retirada ocasional de flores marchitas.
Además, esta planta posee un aroma agradable, algo que a menudo falta en petunias y caléndulas.
Cómo cultivarla desde semilla
Comienza a germinar las semillas en interior en febrero. La temperatura ideal es de 10–15 °C, con una iluminación brillante.
Siembra las semillas sobre un sustrato fino y húmedo, presionando suavemente, pero sin cubrirlas, ya que necesitan luz para germinar. Las plántulas aparecerán en unas pocas semanas.
Una vez que se abran los cotiledones, trasplanta a macetas pequeñas, cuidando las raíces. En marzo, traslada a recipientes más grandes con un sustrato rico y bien drenado.

En abril, comienza a aclimatarlas al exterior, primero por unas pocas horas, y luego por períodos más largos. Plántalas en el parterre en mayo, una vez que haya pasado el peligro de las últimas heladas.
Plantación y cuidado durante la temporada
Elige un suelo fértil y bien drenado, y ubícala en un lugar protegido: preferiblemente luz brillante, pero no sol directo. La planta no tolera los vientos fuertes ni las heladas tardías.
Al plantar, deja un espacio de 20–30 cm entre plantas; necesitan espacio para ramificarse y buena circulación de aire.
En macetas, utiliza un sustrato más rico y que retenga la humedad. Durante el clima cálido, vigila la humedad a diario, ya que las macetas se secan más rápido que el parterre.
Riega en la base de las raíces, evitando mojar las hojas. El acolchado (mulching) ayudará a retener la humedad y a suprimir las malezas. Durante el crecimiento activo, fertiliza mensualmente con un fertilizante equilibrado.
Posibles problemas y sus soluciones
Los mayores enemigos son las babosas y los pulgones. Para las babosas, utiliza trampas o gránulos. Los pulgones elimínalos con jabón insecticida o simplemente lávalos con un chorro fuerte de agua.
El oídio puede aparecer si la circulación del aire es deficiente. Retira las hojas afectadas y asegúrate de que las plantas no estén demasiado juntas.
Las plantas maduras alcanzan entre 30 y 50 cm de altura y forman un hermoso arbusto compacto.
Variedades populares
'Sunset': compacta, forma arbustiva, tolera bien el clima más fresco. Adecuada para parterres mixtos y macetas grandes.
'Gold Bouquet': forma umbelas de flores particularmente densas, ideal para plantaciones masivas o bordes de parterres.
'Triumph de Versailles': una variedad ligeramente más alta con floración abundante. Luce espectacular como punto central en macetas o aporta verticalidad a los macizos.
La Calceolaria rugosa puede que no sea la flor más popular en los centros comerciales, pero quienes la descubren rara vez vuelven a las petunias. Una sola planta para toda una temporada sin preocupaciones.
¿Ya conocías esta planta maravillosamente resistente? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!