¿Los precios de la calefacción se disparan y en casa sigues sintiendo corrientes de aire y frío? Muchos buscan formas de ahorrar, pero olvidan que la solución a menudo está justo delante de sus narices, o mejor dicho, en el armario o el trastero. Un hombre compartió su método para mantener el calor en casa casi sin coste alguno. No usa aparatos caros ni sistemas complejos. Todo lo que necesita, es aquello que la mayoría de la gente simplemente tira a la basura.

La clave está en las viejas cajas de zapatos. Resulta que las sencillas cajas de cartón de zapatos pueden ser un auténtico salvavidas durante la época fría del año. El cartón ondulado aísla el calor de maravilla, es fácil de moldear y completamente gratis, ¡todo el mundo compra zapatos!

Este hombre recoge cajas viejas durante todo el año y en invierno las utiliza de varias maneras ingeniosas. Aquí tiene cinco trucos que ha probado.

Calcetines interiores de cartón para pies más cálidos

Una de las formas más sencillas es hacer plantillas de cartón. Mide una plantilla vieja o simplemente dibuja el interior del zapato sobre una hoja de cartón. Recorta la forma con tijeras afiladas, asegurándote de que los bordes queden lisos.

Lo mejor es crear dos capas para cada pie: así el aislamiento será más efectivo. Las capas se pueden pegar o simplemente colocar una encima de otra.

Importante recordar: las plantillas húmedas o compactadas deben cambiarse de inmediato, ya que dejan de cumplir su función y pueden provocar malos olores. Ten repuestos en un lugar seco.

Calentador de pies bajo el escritorio

Con una caja de zapatos más grande se puede fabricar un sencillo calentador de pies, ideal para cuando trabajas en tu escritorio. Forra la parte inferior de la caja con aislamiento. Una toalla doblada o varias capas de cartón ondulado sirven perfectamente. Lleva una fuente de calor desmontable en la parte superior: una media rellena de arroz calentada en el microondas o una bolsa de agua caliente. Simplemente mete los pies por el extremo abierto de la caja.

Asegúrate de comprobar la temperatura antes de usarlo, no debe estar demasiado alta. También vigila la acumulación de humedad y cambia el forro regularmente.

Barrera contra corrientes de aire para puertas

Si notas una desagradable corriente de aire frío bajo la puerta, una barrera contra corrientes de aire de cartón puede ayudar. Corta las láminas onduladas en tiras, un poco más anchas que el espacio bajo la puerta.

Nunca tiraría estas cajas: en invierno se convierten en mi arma secreta contra el frío - image 1

Apila o enrolla las tiras para que coincidan con el ancho de la puerta. Envuelve con una toalla vieja o un paño: así la construcción será más duradera y no rayará el suelo.

Colócala en la parte inferior de la puerta, comprimiéndola ligeramente para crear una barrera hermética. Revisa periódicamente si el cartón se ha mojado; hay que cambiarlo para evitar la formación de moho.

Barreras de viento para ventanas

En las noches más frías, las láminas de cartón pueden servir de aislamiento para las ventanas. Despliega las cajas de zapatos en láminas planas y ajústalas al marco de la ventana. Mide el área del cristal, marca las líneas de plegado y recorta los bordes para que el cartón presione uniformemente contra el marco. Usa cinta adhesiva fácil de quitar o tiras de espuma suave para fijarla, protegiendo el cristal de arañazos.

Lo mejor es usar este aislamiento solo por la noche y retirarlo durante el día para evitar la acumulación de humedad.

Reflector para radiadores

El último truco ayuda a dirigir el calor del radiador hacia la habitación, en lugar de hacia la pared exterior. Prepara una lámina de cartón que quepa detrás del radiador y forra su interior con papel de aluminio de cocina casero. El lado brillante debe mirar hacia la habitación.

Fija con cinta adhesiva desmontable de manera que la lámina quede cerca del radiador, pero sin tocarlo. Deja al menos 2-3 cm de espacio con los elementos calefactores para asegurar la circulación del aire y evitar el sobrecalentamiento. El papel de aluminio debe estar liso, sin arrugas, para que el calor se refleje de la manera más eficaz.

Lo que debes recordar

Aunque estos métodos son sencillos y efectivos, es importante recordar la seguridad. El cartón es inflamable, así que nunca lo coloques cerca de llamas abiertas o superficies muy calientes. Además, comprueba regularmente si se ha mojado o desgastado.

La próxima vez que pienses en tirar una caja de zapatos, considera si podría ser útil durante la temporada de frío.

¿Y tú, qué trucos usas para mantener tu casa cálida en invierno sin gastar una fortuna?