“Saca esa flor del dormitorio”, dijo mi abuela la primera vez que visitó mi nuevo apartamento. Señaló un geranio que estaba sobre mi mesita de noche, justo al lado de la cama.
“¿Por qué?”, pregunté, sinceramente confundida. “Dormirás mal. Y empezaréis a discutir más tú y tu marido.”
Pensé: “Bueno, es mi abuela con sus supersticiones ucranianas”. Creencias que trajo del pueblo y que a mí siempre me parecieron cuentos de hadas. El geranio se quedó allí un par de meses más porque la flor es bonita, florece, y en general, ¿qué podía pasar?
Hasta que empecé a notar que, efectivamente, dormía fatal. Me despertaba 3-4 veces por la noche, y por la mañana me levantaba como si me hubieran dado una paliza. Y sí, discutíamos más con mi marido, ambos cansados, ambos irritables. Entonces recordé las palabras de mi abuela y pensé: ¿Y si la saco y lo compruebo?
Lo que la abuela creía sobre el geranio
La creencia popular y la energía
En la tradición ucraniana, el geranio tiene una naturaleza dual: es una planta con carácter que cambia según su ubicación.
En el salón, la cocina, el pasillo: el geranio es protector, trae felicidad, ahuyenta la mala energía de la casa. Tradicionalmente se coloca cerca de la puerta, de la ventana, allí donde entra el mundo exterior.
Pero en el dormitorio, es lo contrario. Mi abuela explicaba: el geranio es una flor "fuerte", tiene mucha energía. Durante el día, cuando las personas están activas y se mueven, esa energía armoniza con el ritmo del hogar. Pero por la noche, cuando las personas deben descansar, el geranio como que "chupa" la tranquilidad. No permite dormir profundamente, causa inquietud, pesadillas, fatiga por la mañana.
Y además, supuestamente "absorbe" las emociones positivas entre las personas. Una pareja que duerme junto a un geranio empieza a sentir tensión, irritabilidad mutua. No de inmediato, sino gradualmente, sin darse cuenta.
¿Qué dice la ciencia moderna?
Aromas y compuestos volátiles
Cuando empecé a investigar si podía haber algo real detrás de esas supersticiones, encontré cosas interesantes, no sobre "energía", sino sobre fisiología.
Los geranios tienen un olor fuerte. Sus hojas contienen aceites esenciales: geraniol, citronelol, otros compuestos volátiles. Durante el día, cuando la habitación se ventila y se abren las puertas, apenas se nota. Pero por la noche, en un dormitorio cerrado, durante 8 horas de sueño, la concentración aumenta.
Para algunas personas, estos compuestos son completamente neutrales; pueden dormir junto a un geranio sin problemas. Pero para otras, son irritantes. Pueden causar un ligero dolor de cabeza, inquietud, dificultad para conciliar el sueño o para dormir toda la noche. No es una alergia en sentido estricto, sino una sensibilidad que la persona misma puede no percibir.

Respiración de las plantas por la noche
Y hay otra cosa: las plantas respiran de manera diferente por la noche que durante el día. Durante el día, producen oxígeno a través de la fotosíntesis. Por la noche, al contrario, utilizan oxígeno y liberan dióxido de carbono. Una planta pequeña no es significativa. Pero si el dormitorio es pequeño, la ventilación es pobre, y hay varias plantas, la calidad del aire por la noche sí puede empeorar.
Mi experimento personal
La prueba del geranio fuera del dormitorio
Decidí comprobarlo de forma sencilla: saqué el geranio al salón y observé qué pasaba durante un mes.
- Primera semana: Difícil decir si algo cambió. Quizás me duermo un poco más fácil, pero tal vez es solo que sé que he cambiado algo, y ese conocimiento influye.
- Segunda semana: Lo noté más claramente. Ya no me despertaba a las 3-4 de la mañana, como solía ocurrir casi todas las noches. Dormía hasta la mañana, hasta que sonaba el despertador.
- Después de un mes: El sueño es definitivamente mejor. No es perfecto, pero es claramente mejor. Y lo interesante: menos conflictos con mi marido. No porque el geranio "chupara" nuestras emociones, sino porque ambos dormimos mejor y por la mañana no estamos tan irritables como zombis.
Mi abuela tenía razón, solo que la razón probablemente es otra de la que ella pensaba.
¿Dónde encaja perfectamente el geranio?
Mi abuela decía: "El geranio es una buena flor, pero no en todas partes".
- Salón: Allí es donde la gente está durante el día, interactúa, se activa.
- Cocina: Tradicionalmente se cree que el geranio ahuyenta moscas y otros insectos, además de crecer bien en un alféizar soleado.
- Pasillo, recibidor: "Reciben" a los que llegan, protegen la casa de lo malo.
- Balcón, terraza: Ideal, aire fresco, mucha luz, el geranio prospera.
¿Qué reemplazar en el dormitorio?
Si quieres una planta en el dormitorio, hay mejores opciones que tradicionalmente se consideran "calmantes".
- Aloe vera: Produce oxígeno por la noche, a diferencia de la mayoría de las plantas, purifica el aire, no tiene olor.
- Sansevieria: También produce oxígeno por la noche, muy independiente, no requiere cuidados.
- Chlorophytum (Cinta): Purifica muy bien el aire, crece rápido, es inofensivo. Estas plantas son adecuadas para el ambiente del sueño.
Pensamiento final
Mi abuela creía en la energía y las tradiciones. La ciencia habla de olores y calidad del aire. Pero el resultado es el mismo: el geranio en el dormitorio perjudica a algunas personas.
¿Son supersticiones? Quizás. Pero si duermes mal y tienes un geranio cerca de la cama, intenta sacarlo. No perderás nada, y quizás ganes un buen descanso.
Mi abuela añadió: "No es necesario entender por qué funciona. A veces basta con saber que funciona."
Y tú, ¿tienes alguna planta en tu dormitorio? ¿Has notado algún efecto curioso en tu descanso?