¿Tu mesa festiva está a punto de llenarse de invitados y sigues pensando en la misma ensalada de barritas de cangrejo de siempre? Este año, te propongo olvidar la receta habitual y sorprender a tus seres queridos con algo completamente diferente. Con los mismos ingredientes sencillos que probablemente ya tienes en la nevera, puedes preparar unos aperitivos elegantes que parecerán sacados de un restaurante. Este plato es perfecto para esas ocasiones en las que quieres impresionar sin pasar horas en la cocina. Su preparación solo te llevará unos pocos minutos, y el resultado: pequeñas obras de arte en un plato que tus invitados devorarán antes de que puedas reponerlas.
El secreto está en la técnica de preparación
Todo el truco reside en la forma de rallar las barritas de cangrejo. En lugar de picarlas finamente o triturarlas, como solemos hacer para las ensaladas, aquí rallaremos las barritas con un rallador grueso, de modo que se obtengan largos y finos hilos. La capa exterior roja del surimi creará esas llamativas rayas que dan a estos bocadillos un aspecto excepcional.
Cuando mezclas estos hilos con queso rallado y mayonesa, obtienes un relleno cremoso pero texturizado, con vetas rojas visibles. Sobre unas galletas saladas, luce simplemente espectacular, como si un chef profesional hubiera trabajado en ello.
El borde de hierbas: el toque final
Cubrimos los lados de cada bocadillo con hierbas picadas. El borde verde de eneldo y perejil no solo aporta color, sino que también añade ese aroma fresco y primaveral que equilibra perfectamente el sabor salado del relleno. Este sencillo paso transforma un aperitivo cotidiano en el verdadero protagonista de tu mesa festiva.
Ingredientes
Para el relleno:
- 300 g de barritas de cangrejo tipo surimi
- 150 g de queso curado rallado (tipo Gouda o Emmental)
- 2 dientes de ajo
- 50 g de mayonesa
Para el montaje:
- 24 galletas saladas redondas pequeñas o crackers finos
- Eneldo fresco o perejil (picados)
Instrucciones de preparación
1. Desenrolla las barritas de cangrejo y rállalas con un rallador grueso. Intenta rallar en la dirección de la longitud para obtener trozos largos y finos; de esta manera, la capa exterior roja creará las rayas visibles en el relleno.

2. En un bol, combina las barritas de cangrejo ralladas, el queso finamente rallado, el ajo triturado y la mayonesa. Mezcla todo bien hasta que la masa sea homogénea y cremosa.
3. Unta una cucharada de relleno sobre una galleta salada, extendiéndola en una fina capa hasta los bordes. Cubre con una segunda galleta y presiona suavemente para que el relleno se distribuya uniformemente.
4. Prepara un plato con las hierbas picadas. Redea los bordes de cada bocadillo con las hierbas para que se adhieran al relleno.
5. Coloca los bocadillos en una bandeja y déjalos en la nevera durante 30-60 minutos. Durante este tiempo, el relleno se solidificará y los bocadillos mantendrán su forma perfectamente.
6. Sirve fríos, directamente de la nevera.
Consejos para un resultado exitoso
Un corto enfriamiento en la nevera es esencial: solidifica el relleno, haciendo que los bordes de hierbas permanezcan en su lugar y el patrón rayado se mantenga claro. Si preparas con antelación, los bocadillos se pueden guardar en la nevera hasta por 24 horas, pero asegúrate de cubrirlos para que no se sequen.
Estos aperitivos maridan perfectamente con vino blanco frío o agua con gas. Son cómodos de comer con las manos, por lo que son adecuados tanto para una cena elegante como para una reunión más informal. ¿Te animas a probar esta versión renovada para tu próxima celebración?