Olvidar una fecha de vencimiento es algo que nos pasa a todos, especialmente con la tecnología que tenemos hoy en día. Pero, ¿qué sucede si esa fecha es la de la inspección técnica de tu coche (ITV) y tienes un accidente? Muchos piensan que si el coche está en perfectas condiciones, un par de días de desfase no son un drama. Sin embargo, la ley y las aseguradoras son mucho más estrictas de lo que imaginas, y podrías enfrentarte a consecuencias financieras sorprendentes.

En este artículo, desentrañaremos si circular con la ITV caducada es realmente un problema, y sobre todo, cómo afecta esto a tu seguro de responsabilidad civil. Prepárate, porque lo que descubras podría cambiar tu forma de ver el mantenimiento de tu vehículo.

ITV caducada y tu seguro: ¿Qué pasa realmente?

Si te preguntas si una ITV caducada significa automáticamente que tu seguro no te cubrirá en caso de accidente, la respuesta es un rotundo sí, puede ser un problema grave. Si bien una ITV caducada es en sí misma una infracción que puede acarrear multas e incluso la retirada del carnet, la cuestión clave surge cuando eres el causante de un accidente.

La aseguradora no te dejará tirado de inmediato. La clave está en si el estado técnico del vehículo tuvo una relación directa con la ocurrencia del accidente. Si la respuesta es sí, es probable que te enfrentes a una situación muy costosa.

La lupa de la aseguradora: ¿Qué se investiga?

Tras un accidente, la aseguradora no solo mira el importe de los daños. Se examinan varios factores fundamentales:

  • Causante del siniestro: Quién fue el responsable directo del accidente.
  • Estado del conductor: Si habías consumido alcohol u otras sustancias.
  • Estado técnico del vehículo: Aquí es donde entra en juego la ITV.

Si todo está en orden respecto a tu estado y no hubo negligencia grave, la situación suele ser más favorable para que la aseguradora cubra los daños.

¿Unos días de ITV caducada pueden arruinarte tras un accidente? Esto dice tu seguro - image 1

La realidad sobre la ITV y tu seguro en la práctica

Las aseguradoras analizan cada caso de forma muy individual. Según la abogada Lucie Žulavská de la Asociación Checa de Aseguradoras, "en el seguro de responsabilidad civil, siempre se indemniza al perjudicado. En cuanto a la posibilidad de reclamar al causante (regreso), se investiga la conexión causal entre el estado técnico del vehículo y la generación del daño. Una ITV caducada en un vehículo que habría pasado la inspección sin problemas, generalmente no es motivo de reclamación por sí sola."

Pero, ¿qué es exactamente ese "regreso" o reclamación?

Imagina que, tras un siniestro, se demuestra que el mal estado técnico de tu coche contribuyó al accidente. Si la aseguradora ya ha pagado a la víctima, podría reclamarte a ti la devolución de ese dinero. En casos de accidentes graves con lesiones, tratamientos largos y secuelas permanentes, estas cantidades pueden ascender a cientos de miles, o incluso millones, de euros.

¿Y qué pasa con el seguro a todo riesgo (a todo riesgo)?

La situación con el seguro a todo riesgo puede variar significativamente. "Con el seguro a todo riesgo, depende principalmente de las condiciones de la póliza de cada aseguradora. Algunas pueden considerar la mera infracción de una obligación legal como motivo para reducir o rechazar la indemnización. No obstante, en la mayoría de los casos, se evalúa la situación específica y la conexión del estado técnico con el accidente", añade Žulavská.

Más allá del seguro: Cárcel, multas y puntos

Los problemas con la aseguradora no son los únicos a los que te enfrentas. Circular con la ITV caducada es una infracción administrativa. Las multas pueden oscilar entre 150€ y 250€ si es un simple olvido y el coche está en buen estado.

Pero si el vehículo presenta deficiencias graves que ponen en peligro la circulación (fugas de combustible, aceite, neumáticos en mal estado, frenos defectuosos, luces que no funcionan), la multa puede subir considerablemente, entre 500€ y 1000€. En los casos más extremos, podrías incluso perder tu carnet de conducir temporalmente, de seis meses a un año, además de acumular puntos.

La mejor protección: ¡No olvides la fecha!

La solución es sorprendentemente simple y está al alcance de tu mano:

  • Revisa tu calendario: Anota la fecha de la próxima ITV con tiempo de antelación. En turismos, la inspección se realiza cada dos años, así que un recordatorio recurrente en tu móvil es ideal.
  • Consulta la pegatina: La fecha de vencimiento suele estar en la pegatina de la matrícula.
  • Verificación online: Puedes consultar la validez de la ITV en el registro de vehículos de tu país.
  • Si olvidas, no conduzcas: Si te das cuenta de que la ITV ha caducado, lo más prudente es no mover el coche hasta que lo hayas pasado.

¿Te ha pasado alguna vez olvidar una fecha importante relacionada con tu coche? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!